Abr 30, 2023 / 17:26

Nuestra evolución cerebral

Sin medias tintas

Claudia Viveros Lorenzo

No puede descartarse que los individuos que mejor se adapten a la sociedad basada en la información dejen, con el tiempo, una mayor descendencia que aquellos que no logren adaptarse a ella, lo que, si estas tendencias se mantienen durante un periodo de tiempo suficiente, podría fomentar la selección de genes que favorecieran una mejora de determinadas capacidades cognitivas.
Sean cuales sean los escenarios que debamos afrontar en el futuro, las únicas opciones para nuestra especie son el desarrollo de la inteligencia o la extinción. La generalización de la cultura simbólica se tradujo en cambios biológicos, como el aumento de la longevidad y de la neuroplasticidad. Algunos científicos opinan que la prolongación de la educación, al retrasar el inicio de la reproducción, se traducirá en un aumento de la longevidad.
¿Proseguirá en el futuro nuestra evolución cerebral? La mayor parte de los científicos cree que la evolución biológica humana ha cesado totalmente, dado que esta suele tener lugar entre poblaciones geográficamente aisladas, y por efecto protector de la civilización ante los rigores de la selección natural. La evolución adaptativa experimentada por el ser humano a partir del Neolítico parece haber sido más de cien veces más rápida que la que caracterizó la mayor parte de la evolución de la especie Homo sapiens. Los cambios culturales han reducido la mortalidad, pero todo indica que la reproducción diferencial todavía persiste
Sin embargo, ¿podemos estar seguros de que ello es así? ¿Ha dejado de actuar la selección natural en los numerosos países en desarrollo donde las infecciones son endémicas y donde amplios sectores de la población no tienen acceso a la medicina moderna? Si nos limitamos a los países desarrollados, ¿podría existir una reproducción diferencial dependiente de las características genéticas de cada individuo? Sabemos que el estrés sostenido produce ansiedad, depresión y contribuye a las enfermedades cardiovasculares, transtornos que afectan negativamente a la reproducción. También que la disminución de espermatozoides detectada en numerosos países industriales podría estar relacionada tanto con el estrés como con la contaminación ambiental. Esta última se ha relacionado con distintos tipos de cáncer, los cuales pueden darse en plena edad reproductiva. ¿Pueden ciertos individuos, más resistentes al estrés o a los efectos de los contaminantes ambientales, tener más descendencia que otros? La mortalidad por accidentes, drogas o violencia son relativamente frecuentes entre jóvenes y adolescentes de sociedades desarrolladas. ¿Es más frecuente la mortalidad por dichas causas entre individuos con determinadas características emocionales y cognitivas? Si ello es así podría existir una selección contra determinados genes relacionados con algunos aspectos de la personalidad, la inteligencia y otras capacidades cognitivas, los cuales tenderían a propagarse menos que otros.
No sabemos, sin embargo, qué dirección podría tomar dicha evolución. Aunque no parece existir una tendencia evolutiva hacia una mayor capacidad cognitiva, este fenómeno se ha producido repetidas veces en diversas especies de aves y mamíferos, dado que una mayor inteligencia puede incrementar las posibilidades de supervivencia y reproducción en especies sociales y de larga vida. Ello no garantiza, sin embargo, que vaya a persistir el progresivo aumento de capacidad cognitiva que ha caracterizado a la evolución humana. Tampoco es posible predecir con exactitud el rumbo que seguirá nuestra sociedad. Los cambios ocurridos en las últimas décadas apuntan, sin embargo, a que nos dirigimos hacia una sociedad basada en la información, en la que los cambios sociales y tecnológicos serán cada vez más rápidos y en la que una gran mayoría de individuos requerirán una gran flexibilidad y capacidad de adaptación, así como un aprendizaje continuo, y cada vez más acelerado, a lo largo de la vida. Una sociedad basada en la información no podrá seguir permitiéndose desperdiciar las capacidades cognitivas de nuestra especie: la mayor parte de los seres humanos se verán obligados a convertirse en estudiantes vitalicios. Además tendrán que adaptarse a continuos cambios tecnológicos y sociales. Se trata de una situación totalmente nueva, de la que desconocemos sus consecuencias. Ninguna de las revoluciones de la información ocurridas anteriormente, incluyendo la escritura y la imprenta, afectaron a un porcentaje tan amplio de la población, exceptuando, tal vez, la revolución cultural del Paleolítico superior. Ninguna, desde luego, exigió la adquisición por parte de cada individuo de tal volumen de información.
En todo caso nuestra evolución futura estará más condicionada que nunca por la cultura. Hasta ahora esta se ha limitado a contribuir a la selección de diversos genes, algunos de los cuales promovieron mejoras en nuestra inteligencia. No parece exagerado predecir que, en el futuro, mediante métodos culturales que abarcarán desde mejoras en la nutrición y creación de entornos estimulantes hasta el uso de fármacos y la manipulación genética, podremos influir en nuestras capacidades cognitivas, mejorándolas. Los avances en las tecnologías de almacenamiento y procesado de la información extracerebral llevarán a la creación de una «mente global» cuyas potencialidades desconocemos. La coevolución entre genes y cultura podría adquirir más importancia que nunca y lograr tal vez, si antes no provocamos nuestra propia extinción, que la evolución cultural, biológica y cognitiva de la especie humana llegue a alcanzar niveles que actualmente somos incapaces de imaginar.
No existe, sin embargo, la seguridad de que las tendencias actuales vayan a mantenerse el tiempo suficiente para permitir los cambios evolutivos antes descritos. La superpoblación, el cambio climático o desastres ecológicos podrían llevar al colapso de nuestra especie y a una reducción drástica del número de seres humanos en el planeta. En este caso, la civilización tal como la conocemos habría sido el equivalente de unas agradables vacaciones durante las cuales se habría relajado la implacable acción de la selección natural. En las condiciones creadas por dicho colapso, la selección natural volvería a actuar con toda su crudeza y solo desplegando todo nuestro ingenio lograríamos sobrevivir.
Comentarios: draclaudiaviveroslorenzo@gmail.com
Sígame en mis redes:
Facebook: Claudia Viveros Lorenzo
Twitter: @clauss77
Linkendl: Claudia Viveros Lorenzo.

CD/GL

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.

Otras Columnas:

May 26, 2024 / 16:50

El insoportable calor.

May 19, 2024 / 16:29

La cultura de la disculpa

May 12, 2024 / 15:28

El descanso

Abr 21, 2024 / 22:14

Estrés hídrico

Abr 15, 2024 / 00:26

El dolor

Abr 07, 2024 / 15:58

La violencia económica

Mar 31, 2024 / 13:22

La paciencia

Mar 22, 2024 / 23:58

Kate tiene cáncer

Mar 18, 2024 / 10:39

El destino

Mar 09, 2024 / 17:52

Desaprender

Mar 03, 2024 / 13:11

El amor propio

Feb 26, 2024 / 09:22

La gente no se va

Feb 18, 2024 / 18:17

La mentira

Feb 04, 2024 / 16:21

Benito:

Ene 28, 2024 / 20:53

Enamorada de los baches

Ene 22, 2024 / 09:11

Héroe nacional

Ene 15, 2024 / 22:42

La sociedad de la nieve

Ene 08, 2024 / 08:05

Renacer

Dic 19, 2023 / 12:14

Las habilidades del siglo XXI

Nov 26, 2023 / 14:26

El odio desde el anonimato

Nov 19, 2023 / 21:26

Vergüenzas

Nov 12, 2023 / 22:43

El saludo

Nov 05, 2023 / 23:05

Andrés entre su ceguera y su sordera

Oct 23, 2023 / 00:48

El error favorito

Oct 16, 2023 / 10:54

El cuidado de la salud mental del docente

Oct 08, 2023 / 17:35

El tiempo ya no es un valor

Sep 25, 2023 / 08:54

Zombieland

Sep 18, 2023 / 08:43

El despecho de Ebrard

Sep 11, 2023 / 11:23

"Todo por amor, nada por la fuerza"

Sep 03, 2023 / 12:56

Los presupuestos son el reflejo de las prioridades de un gobierno

Ago 20, 2023 / 20:42

Una mujer presidenta para México

Ago 13, 2023 / 13:21

El callejón de los trancazos

Ago 07, 2023 / 23:10

El drama de los libros de texto

Jul 31, 2023 / 08:00

La miseria del malo

Jul 23, 2023 / 18:42

Claudia o Xóchitl

Jul 16, 2023 / 21:12

Ser o tener

Jul 09, 2023 / 14:53

La intuición

Jun 25, 2023 / 14:32

El Stealthing de Tenoch

Jun 18, 2023 / 13:25

Insatisfacción permanente

Jun 11, 2023 / 15:25

Trevi & Menéndez

Jun 04, 2023 / 17:05

Scooby

May 28, 2023 / 20:17

100 años

May 21, 2023 / 16:29

¿Quién te ha hecho tanto daño Ana?

May 14, 2023 / 15:42

Los problemas se arreglan en casa propia no en la del vecino

Abr 23, 2023 / 20:54

Lea que no se arrepentirá.

Abr 16, 2023 / 12:57

La Crisis del Dalai “Lame”

Abr 09, 2023 / 15:05

Gestación subrogada

Abr 02, 2023 / 14:20

IA vs IN

Mar 26, 2023 / 11:14

Teléfono celular, descarado ladrón.

Mar 19, 2023 / 16:09

Norma Lizbeth

Mar 12, 2023 / 16:08

8M

Feb 26, 2023 / 15:54

Resignificar

Feb 05, 2023 / 14:31

Blogueros cubanos de realidades solo imaginadas

Ene 29, 2023 / 20:38

El abuso de Sezane

Ene 22, 2023 / 16:37

Transfeminicidio

Ene 14, 2023 / 21:07

BZRP Music Sesión #53 un fenómeno social

Ene 08, 2023 / 23:10

Ovidio

Ene 02, 2023 / 23:34

El fin del escribidor y la reyna de la prensa rosa.

Dic 25, 2022 / 14:50

El ejercicio de Sororidad de Yeri Mua

Dic 18, 2022 / 18:14

Andrés y Pedro

Dic 11, 2022 / 17:00

El segundo de la vida.

Dic 04, 2022 / 17:34

Desaparecidos

Nov 28, 2022 / 07:50

Dar sin esperar

Nov 20, 2022 / 15:02

Tenoch el Prieto

Nov 13, 2022 / 17:19

Favor con favor se paga

Oct 30, 2022 / 16:23

La verdadera inclusión

Oct 09, 2022 / 15:31

Autoreconocimiento

Sep 26, 2022 / 08:10

Baches y más baches

Sep 17, 2022 / 22:49

Tamales neoliberales

Sep 10, 2022 / 20:37

Muere Isabel II, se termina una era

Sep 03, 2022 / 15:07

La tesis no es un trámite

Ago 28, 2022 / 16:02

Dejar de romantizar

Ago 21, 2022 / 12:40

Ikigai

Ago 07, 2022 / 22:36

Solo lo barato puede comprarse con dinero

Jul 31, 2022 / 15:23

Llorar como proceso sanador.

Jul 25, 2022 / 08:35

Títulos y grados como barajitas

Jul 17, 2022 / 15:49

Escuchar para entender, no para responder

Jul 10, 2022 / 16:17

Vivir de apariencia

Jul 03, 2022 / 11:48

51

Jun 25, 2022 / 13:39

Yrma Lydia

Jun 19, 2022 / 15:23

Gordofobia

Jun 11, 2022 / 22:24

Envejecer con dignidad

Jun 04, 2022 / 22:04

Shakira codependiente

May 29, 2022 / 12:17

Entre el ghosting y el gaslighting

May 21, 2022 / 18:19

Netiqueta

May 15, 2022 / 16:44

Micromachismos

May 09, 2022 / 08:53

¿Quién ayuda a los que ayudan?

Abr 30, 2022 / 20:22

Johnny y Debanhi

Abr 24, 2022 / 16:14

Poderosa

Abr 19, 2022 / 20:33

Reprimir aleja de la solución

Abr 12, 2022 / 22:24

Aceptar al otro

Abr 03, 2022 / 16:53

De cachetadas y límites.

Mar 29, 2022 / 15:00

Sobrecalificada

Mar 12, 2022 / 20:49

Escribir es un arte

Mar 06, 2022 / 21:17

El abrazo

Feb 28, 2022 / 17:16

Vladimir y Volodímir, en la búsqueda de un diálogo urgente.

Feb 20, 2022 / 13:57

Háblese bonito

Feb 13, 2022 / 22:51

Los boletos para Bad Bunny

Feb 07, 2022 / 18:50

No haces nada

Ene 30, 2022 / 15:47

Salvador y Agustín

Ene 24, 2022 / 19:46

Adopciones exprés y exhumaciones

Ene 17, 2022 / 12:44

Donald regresando a las andadas

Ene 09, 2022 / 19:32

Infidelidades y doble moral patriarcal

Ene 02, 2022 / 17:39

Retos 2022

Dic 26, 2021 / 20:16

Todo está por las nubes

Dic 19, 2021 / 10:44

Visa mexicana

Dic 12, 2021 / 13:31

La culpa y la co responsabilidad

Dic 05, 2021 / 17:35

De Yosstop a Galilea

Nov 28, 2021 / 22:00

Veracruz inundado

Nov 21, 2021 / 15:33

La llegada de Meta

Nov 15, 2021 / 08:37

Redes de colaboración humana y creatividad

Nov 07, 2021 / 13:56

Los ricos y la hambruna mundial

Nov 01, 2021 / 10:58

El amor ágape

Oct 25, 2021 / 10:10

Ciudadanos del mundo

Oct 18, 2021 / 12:57

El síndrome de la resignación

Oct 10, 2021 / 13:30

7 horas de libertad

Oct 03, 2021 / 14:03

Los recuerdos nos construyen

Sep 26, 2021 / 12:55

El miedo

Sep 19, 2021 / 15:20

Entre la propuesta seria y la cosificación de ésta

Jun 28, 2021 / 17:12

Orgullo y Respeto

Mar 29, 2021 / 23:11

El retorno a lo presencial