Logo Twitter Logo Facebook Logo Instagram Logo YouTube Logo Whatsapp Logo Telegram

El tiempo en Boca del R�o, Veracruz:
Oscuridad y luz difusa (4 y último)
Manuel Zepeda Ramos
Feb 22, 2021 / 16:25
-del teatro Tayita al segundo objeto en el anular-

El destino manifiesto de la energía nacional ha despertado una enorme inquietud en el país. Pláticas telefónicas, conversaciones virtuales por zoom, chateos infinitos, son ya norma de conducta cotidiana, sobre todo cuando la cada día mas cercana fecha electoral del 6 de junio se ve en el horizonte casi inmediato.

Imposible dejar pasar desapercibido el dicho oficial -palabra de Dios ¿Quién si no en Monólogos de la Mañana manifiesto?-, acerca de que -palabras más, palabras menos-, no es ningún secreto de la tecnología sacar con un popote petróleo del subsuelo o construir caminos que no requieren de los ingenieros para hacerlo: PEMEX no ha crecido en extracción en estos tiempos y he visto en fotografías y videos caminos de mano de obra recién construidos en las zonas indígenas y ya destruidos totalmente por falta de obras de arte para el drenaje o la compactación debida y necesaria de la sub base, alma y sostén de la superficie de rodamiento. ¿Acaso la Auditoria Superior de la Federación habrá observado estos desaguisados imperdonables?

Pero Él, contestatario de las energías limpias eólicas y solares producidas por los neoliberales nacionales y extranjeros porque así lo permite la constitución -hasta antes del martes-, propone la construcción de obras hidráulicas que transforman energías también limpias.

Me preocupa que otra vez piense que tampoco se necesita la presencia de la técnica y el talento en obras de esa envergadura.

Chiapas es el gran ejemplo.

El gran ejemplo por la presencia de grandes ingenieros que hoy son modelo ante el Mundo de capacidad y sapiencia en la construcción de grandes obras hidráulicas en varias regiones de nuestro país: en el rio Grande chiapaneco, el poderoso Grijalva que ha dado energía a todo México generada por hidroeléctricas que, no obstante algunas de ellas han agotado su vida útil, siguen transformando energía para el desarrollo y la convivencia familiar, demostración palpable de su buena manufactura. El acto de presenciar la gran ingeniería de cómo los técnicos mexicanos fueron capaces de desviar esos colosos de escurrimiento abundantísimo a través de túneles enormes dentro de la montaña para poder construir la enorme cortina de materiales graduados y "domar" -aquí no fue la Pandemia- en Chiapas al Grijalba en toda su inmensidad, es un escenario orgástico e insustituible. El talento mexicano está hoy construyendo obras hidráulicas en muchos países y continentes de la Tierra.

Pero también el gran ejemplo de un pésimo manejo social por parte de la CFE para con los muchos afectados, decenas de miles, que tuvieron que emprender una nueva vida, impredecible, sin sus muertos y sus sedes familiares, sin sus pertenencias ya adquiridas con el pago de la indemnización porque se quedaron en sus casas sumergidas por la falta del previo aviso. imperdonable.

El gran ejemplo de que Chiapas, por décadas, ha pedido una consideración justificada en un mejor trato en sus tarifas a cambio de haber perdido enormes extensiones de tierras pródigas para la agricultura. La respuesta ha sido negativa. Peor: ignorada.

En cambio, hace pocos días, Tabasco entero fue absuelto de su "deuda histórica", millonaria, del pago de la energía, quizá por el sacrificio de padecer las presas las que, por cierto, no están en su territorio ¿Será producto del desaguisado imperdonable de haber inundado la zona pobre tabasqueña con el desfogue de Peñitas para no inundar Villahermosa -otro error de CFE-, como así se dijo? ¿Será producto del cercano proceso electoral que se avecina? Ya lo sabremos con el impostergable resultado.

¿Es hora de la energía Hidráulica?

Siempre será hora.

Pero habrá que ver cómo, dónde y por qué.

¿Por qué inundar la selva de influencia del Usumacinta que arrasaría con más y muchas tierras productivas y restos fundamentales no explorados de la memoria prehispánica, milenaria? Pero lo más interesante: ¿Con qué dinero?
¿Será hora de voltear a ver las zonas áridas para la ubicación de nuevas obras? ¿Y -otra vez-, el dinero? Los capitales de México y el Mundo, dicen los enterados, se están yendo ante los desplantes observados.

En el primero de esta serie, hay un ejemplo que puede servir de inspiración: Bombaná. Era una obra pequeña para abastecer a la Tuxtla Gutiérrez de aquella época.

Las obras hidráulicas pequeñas, que no inundan significativamente zonas de cultivo, es el modelo de otra energía limpia que habrá que voltear a ver.

Hace pocos años, surgieron en Chiapas y en Veracruz como posibilidad.

Las propuso el Grupo México, constructor de grandes presas mexicanas -casi todas las que están en Chiapas, por ejemplo-, pequeñas obras que proponían, incluso, ser financiada por ellos, de tal manera que el municipio se hiciera de su propia energía y el sobrante pudiera venderla a empresas que quisieran comprarla.

Es un modelo interesante que podría explorarse de nuevo, sin abandonar, nunca, las energías eólicas y solares que han demostrado su eficiencia.

Creo que es hora de que se acerquen al talento tecnológico de las universidades, instituciones de educación superior y empresas emprendedoras. Hay y mucho.

6 de junio no se olvida.

CD/JV

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.
COLUMNAS
Logo Inferior

Teléfono: (229) 922-97-15 / redaccion@cambiodigital.com.mx

/
/
/
/
/
Consejo Editorial

Derechos Reservados® Cambio Digital 2015
Logo Radio