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El tiempo en Boca del R�o, Veracruz:
No es lo mismo que lo mesmo: ¡No a la improvisación!
Manuel Zepeda Ramos
Feb 5, 2021 / 18:10
Volvió a salir a cuadro, ahora para decir que ya es negativo, desde un balcón de palacio nacional que tiene en sus paredes una frase de Morelos. Ahora ya no lo confundió con otro prócer. El razonamiento se ve bien. Qué bueno. Su recuperación fue muy rápida. Bien atendido por médicos mexicanos. Su salud debe de preocuparnos a todos, como sucede en el Mundo con los que llevan las riendas. Por la mañana ya había dado señales de buena salud: lo pillaron en los patios caminando con facilidad, como si lo que tuvo hubiera sido cosa pasajera. Es fuerte y resistente. Enhorabuena.

Nuestros científicos respetables y los médicos de la primera línea que combaten a la COVID y opinan fuerte, dieron su visto bueno y beneplácito a lo publicado en Lancet acerca de la rusa vacuna: por fin, una revista respetable publica resultados de fase III que favorecen la confianza.

Pero también hablan del plan de vacunación y lo califican para mal. Es imposible defenderlo. Todos los días hay un negro en el arroz. La caída del sistema, además de remembranzas electorales que se vuelven referencia, ensucia el beneplácito. Qué necesidad. Se exhibe la improvisación buscando resultados de coyuntura, debo decirlo.
No es lo mismo vacuna que vacunación, dijo uno. De acuerdo.

Contrasta con lo que dicen los ciudadanos israelitas que al día de hoy van a la vanguardia en asuntos de vacunación en el Planeta: la califican como ESFUERZO NACIONAL, como asunto de todos los habitantes. También van por lo mismo que nosotros, como todo el Mundo, la vacunación necesaria en el 70% del país para lograr la inmunidad de todos y poder contener a la Pandemia.

¿Por qué nuestra vacunación no se convierte en un esfuerzo nacional?

¿Será acaso que no hay confianza en la ciudadanía?

¿Por qué no utilizar la gran experiencia de nuestros profesionales de la salud en las campañas de vacunación que en una semana lo hacen en millones de niños sin ningún contratiempo?

¿Por qué no trabajar de la mano con el sector privado -las cadenas nacionales de farmacias que tienen consultorios a un lado pueden convertirse en sitios de vacunación, por ejemplo-, con los hospitales privados que tan buenos resultados ofrecieron ante la necesidad del primer momento de hacer hospitales COVID en el público sector salud para atender a los pacientes con otras necesidades hospitalarias?

¿Por qué no emular el sistema de los gringos que han convertido a los grande estacionamientos y ahora a los estadios en lugares para la vacunación?

¿Por qué no voltear a ver a las universidades públicas y sus sistemas de salud que tienen clínicas y expertos vacunadores que aligeren mejor la oferta?

¿Por qué no usar las escuelas de enseñanza básica y media, hoy vacías evidentemente, para convertirlas en centros de vacunación?

¿Por qué no recurrir a la estrategia de diseñar un sistema coordinado con las fuerzas armadas para envolver el plan de vacunación de manera eficiente en todo el país?

¿Por qué no incorporar a las mejores universidades públicas y privadas de nuestro país en el diseño estratégico?

La vacunación es asunto de toda una nación y toda debe poner su participación, inteligencia y capacidad en cualquier trinchera.

Pero para que haya civet de conejo, tendrá que haber conejo.

La vacuna debe estar debidamente programada, en su adquisición, en su llegada pero, sobre todo, en su conservación y cuidado.

La vacunación deberá ser un asunto colectivo, fundamental.

Hasta ahora, la vacunación de la tercera edad y el poder terminar los compromisos impostergables con la primera línea de acción del sector salud publico y privado, han sido ocurrencias del momento: se atraviesa un imponderable y se corrige en ese momento, para esperar el siguiente cuando se presente. Mal.

Debe de ser un asunto colegiado con la inteligencia que está educada para resolver esos eventos.

Hoy, la vacunación nacional es un asunto prioritario. Un asunto que tiene tiempos finitos y que, después de cumplirse bien o mal, sus resultados serán buenos o malos, para la fortuna de los mexicanos...o su fracaso.
La vacunación debe tener una estrategia colectiva e inteligente. Está en juego la sobrevivencia de los mexicanos.
deseo y espero que se haga.

Mientras:

No bajar la guardia. debemos seguir usando el cubre bocas -la vacuna no es el milagroso detente inmediato, tarda un tiempo para empezar a actuar en la defensa. Yo, de la tercera edad, seguiré usándolo siempre. y seguiré guardando la distancia y lavándome las manos con jabón. El Mundo ya cambió.

6 de junio no se olvida. sobre todo cuando cae en domingo.

CD/YC

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.
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